Cuáles son los trámites de constitución de una empresa

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Al momento de emprender un nuevo negocio, la constitución de una empresa siempre genera costes, no solo monetarios, sino también de tiempo, que es uno de los recursos más valiosos que poseemos. Así que, para ahorrar en ambos sentidos, es necesario tener bien claro cuáles son los trámites que se deben llevar a cabo para la creación de empresa.

Crea tu empresa en España: pasos a seguir para lograrlo

A continuación, te decimos qué debes hacer para constituir una empresa independientemente si se tratará de un negocio como autónomo o de una sociedad. Estos los pasos iniciales.

Realizar un estudio de mercado.

Esto te permitirá determinar cuál es el potencial de tu negocio y hacer planes a futuro para asegurar tu rentabilidad.

Investigar qué se necesita para cumplir con las obligaciones legales.

El siguiente paso es realizar las gestiones relacionadas con la constitución de un negocio, lo que incluye la solicitud de permisos y el pago de impuestos y seguros.

Elegir la forma jurídica empresarial.

Existen muchas opciones disponibles, pero las más habituales son la figura jurídica de Empresario Individual, la Sociedad de Responsabilidad Limitada y la Sociedad Anónima. En este mismo paso, también está implicada la elección de un nombre o denominación social para tu compañía.

Qué trámites hay que hacer y en qué orden

Ahora, explicaremos cuáles son los trámites implicados en la creación de una sociedad mercantil.

Trámites y registros de constitución

Se necesitan para darle carácter jurídico a empresas, y prácticamente todos se agrupan en un solo denominado Documento Único Electrónico (DUE). Son los siguientes:

Certificación negativa de nombre.

Es un registro que deja constancia de que el nombre elegido para tu empresa no lo posee ninguna otra. Se lleva a cabo ante el Registro Mercantil Central.

Certificación de depósito de capital social.

Primero debes depositar en una cuenta bancaria una cantidad que sea igual o mayor al capital mínimo establecido para tu forma jurídica. A continuación, podrás obtener el certificado correspondiente, un documento que da fe de la cuantía del importe aportado y las personas que realizan dicho desembolso.

Redacción de los Estatutos sociales.

Entre otros asuntos, el contenido de este escrito incluye información sobre la actividad laboral en la que se enfoca tu empresa, cómo se distribuyen las participaciones de los socios, quién será el presidente y el tesorero, y cómo se tomarán las decisiones trascendentales.

Elaboración de la Escritura pública.

Según la Dirección General de los Registros y del Notariado, este documento es el acuerdo de constitución de la empresa. Contiene los datos de todos los socios y debe ser firmado por todos ante un notario.

Solicitud del NIF provisional.

Es un trámite que se realiza en la delegación de Hacienda más cercana a la dirección del domicilio de tu empresa o de forma online, a través del sitio web de la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria. Este código funcionará como un identificador de tu sociedad a efectos fiscales.

Inscripción en el Registro Mercantil Provincial.

Con este último trámite, la empresa adquiere el carácter jurídico para comenzar su actividad.

Trámites de puesta en marcha de la empresa

A continuación, te presentamos una lista de los trámites a realizar para poner en marcha formalmente las operaciones de una empresa y de a cuáles instancias debes acudir o hacer la puesta en contacto a través de internet o por teléfono.

Ante la Administración Tributaria:

- Alta en el impuesto de actividades económicas (IAE) y del (IVA).

- Declaración Censal de inicio de labores.

- Solicitud del Código de identificación fiscal (CIF).

- Liquidación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentado (Modelo 600).

Ante el Ministerio del Trabajo:

- Afiliación o alta del régimen de autónomos, dependiendo del tipo de empresa.

- Solicitud del número patronal, si tiene empleados.

- Comunicación de la apertura de la empresa.

- Libro de visitas.

Ante el Ayuntamiento (solo son necesarios si se va a abrir un nuevo local, se harán reformas o se procederá a realizar un cambio de actividad económica):

- Licencia de actividades e instalaciones.

- Licencia de obras.

- Cambio de titularidad.

- Cambio de actividad (para actividades inocuas).

Ante Seguridad Social:

- Alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social.

- Solicitud del Código de Cuenta de Cotización.

- Alta de los trabajadores.

Ante el Servicio Público de Empleo Estatal:

- Comunicación de los contratos laborales.

Ante la Inspección Provincial de Trabajo:

- Comunicación de la apertura del centro de trabajo.

- Presentación del Plan de Prevención de Riesgos Laborales para garantizar la seguridad de los trabajadores.

Qué trámites pueden delegarse para agilizar el proceso

Todas las gestiones antes mencionadas pueden ser realizadas por cualquiera de los socios.

También tienes la opción de buscar un representante legal. Este se encargará del papeleo relacionado con la constitución de la empresa. Por si fuera poco, existen muchas cámaras de comercio y hasta universidades que ofrecen asesoramiento y otras ayudas, e incluso la tramitación gratuita de algunos documentos.

Qué hay que tener en cuenta a la hora de constituir una Sociedad Limitada

Crear una sociedad limitada tiene sus ventajas. En primer lugar, en este tipo de empresas, los fondos de los socios quedan cubiertos. Es decir, están separados del capital individual del empresario.

Asimismo, las exigencias para constituirla son relativamente pocas, y el capital social mínimo no es muy alto (3000 euros) si lo comparamos con el que se requiere en el caso de otras sociedades mercantiles, como la anónima. Por otro lado, la tramitación de su constitución puede efectuarse a través de internet y de forma telemática. Gracias a ello, el proceso puede ser completado en tan solo 48 horas.

En las sociedades limitadas, la responsabilidad se restringe al capital aportado por cada socio. Es decir, no abarca los bienes patrimoniales individuales, sino los bienes que la empresa posee. Por lo general, esta forma jurídica es la elección preferida de los pequeños empresarios.

Ahora bien, quien quiere ahorrar tiempo cuando crea una sociedad limitada puede adquirir una previamente constituida. El plazo de 50 días que se suelen invertir en los trámites para constituir una nueva sociedad limitada, se reducen a un día o incluso menos. Claro, las transmisiones de sociedades no es una opción para todos, ya que depende del presupuesto y de la conveniencia del emprendedor.