Todo sobre la Sociedad Anónima

Te explicamos qué es una Sociedad Anónima, cuál es el capital social mínimo necesario para constituirla y cómo puedes mejorar su gestión financiera con múltiples cuentas bancarias.

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Características de una Sociedad Anónima

Qué es

Acciones

Capital Mínimo

Constitución

Requisitos

Una Sociedad Anónima es un tipo de sociedad mercantil en la que la responsabilidad de los socios se limita al capital aportado. Esto significa que los accionistas responden únicamente por el valor de las acciones que poseen y, por lo tanto, no deben hacer frente a pérdidas que superen esa cuantía.

El capital de la empresa se divide en acciones, de tal manera que los socios participan del negocio de forma proporcional a la cantidad de acciones que posean. Estas acciones, a su vez, pueden venderse libremente en el mercado siempre que haya consenso entre los socios.

Los accionistas de una Sociedad Anónima no tienen ningún tipo de obligatoriedad a la hora de asumir cargos ni desempeñar funciones laborales dentro del negocio en cuestión.

Las acciones son el rasgo más distintivo de la Sociedad Anónima, y se pueden definir como las fracciones del capital social de la empresa que se reparten los accionistas. Cuantas más acciones tenga un accionista, por lo tanto, más valor tendrá su voto y también mayor parte monetaria le tocará en el reparto de dividendos. Esta regla, sin embargo, puede verse alterada por los Estatutos de la sociedad, que pueden optar por limitar el número de votos de cada accionista.

Otra facultad de las acciones de una Sociedad Anónima es su transmisibilidad libre. Cualquier accionista de la empresa, de este modo, puede transmitir sus acciones a un tercero a través de la Bolsa de Valores sin necesidad de consultar al resto de accionistas. Aunque, de nuevo, esta regla también puede verse alterada en el caso de que los Estatutos establezcan la necesidad de un permiso para la transmisión de acciones.

El capital social mínimo requerido para constituir una Sociedad Anónima es de 60 000 €. Ahora bien, esta cantidad de dinero no tiene por qué haberse desembolsado en el momento de la creación de la empresa, sino que únicamente se requiere que haya sido suscrito (lo que significa que las acciones deben estar repartidas y asociadas a un titular, por mucho que este todavía no haya depositado su valor).

De esta forma, para crear una Sociedad Anónima es necesario haber desembolsado un 25% del valor mínimo del capital social (es decir: 15 000 € como mínimo). Existe, sin embargo, un umbral temporal máximo para el desembolso del 100% del capital social. En el caso de que no pueda cubrirse, siempre puede transformarse la Sociedad Anónima en una Sociedad Limitada, cuyo capital social mínimo de 3000 € quedaría sufragado con la inversión inicial de 15 000 €.

La constitución de toda Sociedad Anónima debe empezar por la inscripción de la Escritura Pública en el Registro Mercantil. Pero también existen otros trámites necesarios, como un certificado del pago del capital inicial u otro certificado que demuestre que el nombre de la nueva empresa no está registrado mercantilmente por ninguna otra sociedad.

Lo más importante al constituir una nueva SA, sin embargo, es decidir bajo que régimen va a operar. Existen dos opciones:

1. Sociedad Anónima de formación simultánea, en la que los accionistas desembolsan el total del capital social en el momento de registrarse la Escritura Pública.

2. Sociedad Anónima de formación sucesiva, en la que se desembolsa un porcentaje mínimo (25%) del capital social y se planea un pago futuro del total de las acciones. Esta es una opción compleja solo al alcance de grandes empresas.

La constitución de toda Sociedad Anónima, tal y como queda registrado en el Código de Comercio, ha de realizarse mediante la consiguiente escritura pública. Debe ser inscrita, además, en el Registro Mercantil con un nombre (es decir: la denominación o la razón social) que vaya seguido de las siglas S.A.

La mencionada Escritura de Constitución ha de incluir cinco puntos concretos:
· Los datos completos de los otorgantes (si son personas físicas) o la denominación social (si son personas jurídicas).
· La voluntad expresa de los otorgantes de fundar una Sociedad Anónima.
· La cuantía aproximada de los gastos intrínsecos a la constitución de la empresa.
· La redacción de los Estatutos de la sociedad.
· Los datos completos de los administradores.

Características de una Sociedad Anónima

Qué es

Una Sociedad Anónima es un tipo de sociedad mercantil en la que la responsabilidad de los socios se limita al capital aportado. Esto significa que los accionistas responden únicamente por el valor de las acciones que poseen y, por lo tanto, no deben hacer frente a pérdidas que superen esa cuantía.

El capital de la empresa se divide en acciones, de tal manera que los socios participan del negocio de forma proporcional a la cantidad de acciones que posean. Estas acciones, a su vez, pueden venderse libremente en el mercado siempre que haya consenso entre los socios.

Los accionistas de una Sociedad Anónima no tienen ningún tipo de obligatoriedad a la hora de asumir cargos ni desempeñar funciones laborales dentro del negocio en cuestión.

Acciones

Las acciones son el rasgo más distintivo de la Sociedad Anónima, y se pueden definir como las fracciones del capital social de la empresa que se reparten los accionistas. Cuantas más acciones tenga un accionista, por lo tanto, más valor tendrá su voto y también mayor parte monetaria le tocará en el reparto de dividendos. Esta regla, sin embargo, puede verse alterada por los Estatutos de la sociedad, que pueden optar por limitar el número de votos de cada accionista.

Otra facultad de las acciones de una Sociedad Anónima es su transmisibilidad libre. Cualquier accionista de la empresa, de este modo, puede transmitir sus acciones a un tercero a través de la Bolsa de Valores sin necesidad de consultar al resto de accionistas. Aunque, de nuevo, esta regla también puede verse alterada en el caso de que los Estatutos establezcan la necesidad de un permiso para la transmisión de acciones.

Capital Mínimo

El capital social mínimo requerido para constituir una Sociedad Anónima es de 60 000 €. Ahora bien, esta cantidad de dinero no tiene por qué haberse desembolsado en el momento de la creación de la empresa, sino que únicamente se requiere que haya sido suscrito (lo que significa que las acciones deben estar repartidas y asociadas a un titular, por mucho que este todavía no haya depositado su valor).

De esta forma, para crear una Sociedad Anónima es necesario haber desembolsado un 25% del valor mínimo del capital social (es decir: 15 000 € como mínimo). Existe, sin embargo, un umbral temporal máximo para el desembolso del 100% del capital social. En el caso de que no pueda cubrirse, siempre puede transformarse la Sociedad Anónima en una Sociedad Limitada, cuyo capital social mínimo de 3000 € quedaría sufragado con la inversión inicial de 15 000 €.

Constitución

La constitución de toda Sociedad Anónima debe empezar por la inscripción de la Escritura Pública en el Registro Mercantil. Pero también existen otros trámites necesarios, como un certificado del pago del capital inicial u otro certificado que demuestre que el nombre de la nueva empresa no está registrado mercantilmente por ninguna otra sociedad.

Lo más importante al constituir una nueva SA, sin embargo, es decidir bajo que régimen va a operar. Existen dos opciones:

1. Sociedad Anónima de formación simultánea, en la que los accionistas desembolsan el total del capital social en el momento de registrarse la Escritura Pública.

2. Sociedad Anónima de formación sucesiva, en la que se desembolsa un porcentaje mínimo (25%) del capital social y se planea un pago futuro del total de las acciones. Esta es una opción compleja solo al alcance de grandes empresas.

Requisitos

La constitución de toda Sociedad Anónima, tal y como queda registrado en el Código de Comercio, ha de realizarse mediante la consiguiente escritura pública. Debe ser inscrita, además, en el Registro Mercantil con un nombre (es decir: la denominación o la razón social) que vaya seguido de las siglas S.A.

La mencionada Escritura de Constitución ha de incluir cinco puntos concretos:
· Los datos completos de los otorgantes (si son personas físicas) o la denominación social (si son personas jurídicas).
· La voluntad expresa de los otorgantes de fundar una Sociedad Anónima.
· La cuantía aproximada de los gastos intrínsecos a la constitución de la empresa.
· La redacción de los Estatutos de la sociedad.
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Mucho más sobre la Sociedad Anónima

¿Qué organos debe tener toda Sociedad Anónima?

Todo Sociedad Anónima debe articular obligatoriamente dos órganos concretos. El primero de ellos es la Junta General de Accionistas (también denominada Asamblea), que es el órgano en el que se reúne la totalidad de los accionistas de la sociedad.

El segundo órgano necesario es el de los administradores de la sociedad. Este está formado por los diferentes gerentes de la empresa, que asumen una doble función: ejecutiva y representativa.

Por último, existe un tercer órgano que es opcional: el Consejo de Vigilancia. Este es un órgano cuyos miembros se dedican, fundamentalmente, a supervisar a los administradores.

¿Cuáles son las ventajas de una SA?

Existen tres grandes ventajas que distinguen a la Sociedad Anónima por encima del tipo de fórmulas mercantiles actuales.

1. Profesionalización. Los accionistas no tienen necesidad de participar directamente en el negocio, sino que su participación se suele limitar a una inversión monetaria. Esto significa que, habitualmente, los cargos directivos suelen contratarse a personas externas que aportan un plus de profesionalidad y una ventaja competitiva para la empresa.

2. Expansión. Una Sociedad Anónima no requiere un mínimo de accionistas para ponerse en marcha, y esto hace que su constitución sea más fácil que en otros tipos de sociedades mercantiles.

3. Inversores. El sistema de acciones de este tipo de sociedades incentiva el crecimiento de las mismas, ya que es una oportunidad excepcional para captar nuevos inversores y expandir las finanzas de la empresa.

¿Cuáles son las desventajas de una SA?

Vistas las ventajas de la Sociedad Anónima, es necesario preguntar: ¿cuáles son entonces sus desventajas? Pueden listarse un total de dos.

1. Capital mínimo. La diferencia del capital mínimo de una SA (60 000 €) en comparación a una SL (3000 €), por ejemplo, solo puede entenderse como una desventaja.

2. Desconexión de accionistas y trabajadores. Que los accionistas no tengan por qué trabajar dentro de la sociedad puede implicar una desavenencia total entre los inversores y los trabajadores. Al fin y al cabo, jerárquicamente hablando, las decisiones de los accionistas siempre estarán por encima de las de los trabajadores, y esto puede traducirse en inconsistencias y errores en la estrategia empresarial.

¿Cuál es el capital mínimo en otros tipos de empresas?

Existen tipos de empresas que no implican un capital mínimo inicial, mientras que hay algunas que demandan un mayor desembolso que otras... A continuación tienes todos los tipos de empresa y el capital mínimo necesario para ponerlas en marcha.

·Empresario individual: no existe capital mínimo legal.
·Emprendedor de responsabilidad limitada: no existe capital mínimo legal.
·Comunidad de bienes: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad civil: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad Colectiva: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad Comanditaria Simple: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad de Responsabilidad Limitada: 3000 €.
·Sociedad Limitada de Formación Sucesiva: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad Limitada Nueva Empresa: mínimo de 3000 € y máximo de 120 000 €.
·Sociedad Anónima: 60 000 €.
·Sociedad Comanditaria por Acciones: 60 000 €.
·Sociedad de Responsabilidad Limitada Laboral: 3000 €.
·Sociedad Anónima Laboral: 60 000 €.
·Sociedad Cooperativa: el fijado en los estatutos de la empresa.
·Sociedad Cooperativa de Trabajo Asociado: el fijado en los estatutos de la empresa.
·Sociedad Profesional: depende de la forma social elegida por la sociedad.
·Sociedad Agraria de Transformación: no existe capital mínimo legal.
·Sociedad de Garantía Recíproca: 10 000 000 €.
·Entidad de capital-riesgo: 1 200 000 € (o 1 650 000 € en el caso de que se cree un fondo).
·Agrupación de Interés Económico: no existe capital mínimo legal.

¿Qué otros tipos de sociedades existen?

¿El capital mínimo necesario para poner en marcha una Sociedad Anónima no se ajusta a las necesidades de tu negocio? Entonces, deberías tener en cuenta que existen muchos tipos diferentes de sociedades mercantiles por los que puedes optar, aunque hay tres que suelen ser los más habituales...

1. Sociedad Limitada. La responsabilidad de sus miembros se limita al capital aportado por ellos mismos en forma de participaciones. Esto significa, por lo tanto, que no están en la obligación de responder ante las deudas del negocio más allá de su aportación. El capital social mínimo es de 3000 € que han de pagarse de forma íntegra en el momento de firmar la Escritura Pública.

2. Sociedad Colectiva. Los socios no solo hacen una inversión monetaria en la empresa, sino que también invierten su propio trabajo, parte del que se dirigirá a la gestión directa de la empresa. La responsabilidad del socio es, además, ilimitada (lo que significa que ha de responder de forma económica en el caso de que el negocio sufra pérdidas). Su constitución no requiere un capital mínimo y puede constituirse a partir de tan solo dos socios.

3. Sociedad Comanditaria. Es un caso similar al de la sociedad colectiva, siendo la principal diferencia que pueden existir socios que no se encarguen de la gestión del propio negocio. Existen, a su vez, dos tipos diferentes de sociedad comanditaria: la Sociedad Comanditaria Simple y la Sociedad Comanditaria por Acciones.