VeriFactu se ha convertido en una de las palabras más calientes de los últimos años. Al fin y al cabo, estamos hablando de algo que afecta a las empresas y negocios de todos los tamaños, desde grandes corporaciones a pymes y microempresas… Y también, obviamente, a autónomos.
Es en este último caso cuando Verifactu puede resultar más complejo, ya que la infraestructura administrativa de un trabajador por cuenta propia suele ser más reducida y, por lo tanto, resulta más difícil asimilar cambios en la facturación electrónica. Pero cuando la ley obliga, hay que cumplir con ella. Y puede que esto suene grave, pero no te lleves las manos a la cabeza: con el software adecuado y las ideas claras, VeriFactu no se te va a hacer bola.









