3D Secure
La mayor parte de páginas web especializadas en comercio online ya han implementado el sistema 3D Secure para
proteger las transacciones de sus clientes. Al realizar una transacción en línea, el cliente recibe un código SMS de autenticación en el número de teléfono que haya proporcionado a su entidad bancaria. El objetivo de este código es certificar que el cliente es quien realmente está efectuando la transacción. Se obtiene así, por lo tanto, una doble protección.
Es necesario saber, sin embargo, que el sistema 3D Secure no es un servicio ofrecido por el banco, sino por el propio comerciante. De hecho, es este último quien lo integra en su sistema de pago para mejorar la protección tanto de los datos de sus clientes como de su propia cuenta bancaria.
Monedero electrónico
Otro método para mejorar la seguridad de las compras online es el monedero electrónico. En este caso concreto, el cliente transfiere fondos desde su propia cuenta bancaria hacia la billetera electrónica hasta obtener el saldo deseado. Una vez realizado el traspaso del importe deseado, podrá
realizar pagos en Internet pertinentes usando el monedero y no la cuenta.
De esta forma, la información de la entidad bancaria del cliente nunca se comunican a la página web en la que se realiza la compra. Y esto, a su vez, reduce el riesgo de que la cuenta bancaria sea pirateada.
Entre los diferentes monederos electrónicos existentes, PayPal sigue siendo la opción más popular. Como en otros servicios similares, la cuenta bancaria del cliente se conecta con su cuenta PayPal, y es esta última la que se utiliza para efectuar el pago en línea del importe requerido. La autorización de la transacción se realiza introduciendo el nombre de usuario y la contraseña en la interfaz de pago.
Tanto para pagos en España como en el extranjero, existen otras opciones que usan el mismo modelo de PayPal. Es el caso, por ejemplo, de Apple Pay y Google Pay.
Tarjeta de crédito con criptograma dinámico
Las tarjetas con criptograma dinámico tienen una pequeña pantalla en el lugar en el que suelen aparecer la información de los tres dígitos (números) del código de control (CVV).
El criptograma mostrado cambia de forma automática siempre que se supera un límite temporal establecido. Piratear los datos bancarios de este tipo de tarjeta, por lo tanto, es totalmente imposible.
Esta es una opción disponible para tarjetas de crédito Visa y Mastercard, y muchos son los bancos que ya la ofrecen a sus clientes. Es una solución, sin embargo, que suele tener un precio elevado. De hecho, una tarjeta con criptograma dinámico suele costar una media de 50 euros al año.
Tarjeta con autenticación biométrica
La tarjeta de crédito con autenticación biométrica es la última innovación hasta el fecha en el campo de las tarjetas bancarias. El término biométrico se refiere al
lector de huellas dactilares que va incorporado a la tarjeta.
De esta forma, puedes pagar todo tipo de compras sin necesidad de memorizar ningún código secreto. Lo único que hay que hacer es poner el dedo sobre el lector de huellas dactilares y acercar la tarjeta bancaria al terminal de pago.
En conclusión, la tarjeta bancaria biométrica permite lo siguiente:
- Ganar tiempo.
- Aumentar la seguridad.